sábado, 9 de marzo de 2013

Idiotas


Soy como los idiotas
que se sientan en el anden
            del metro
y escriben idioteces
mientras esperan la llegada del tren
y observan,
curiosos, interesantes y misteriosos,
las actitudes y conversaciones
de los otros idiotas
que esperan
y observan, a su vez,
como si tuvieran el derecho
a sentirse
igual de idiotas que yo.

viernes, 8 de marzo de 2013

Los largos días de lluvia


Los largos días de lluvia,
las antorchas,
los capirotes,
las carracas,
los idiotas que se cuelan en el súper,
la melancolía,
las aceitunas que saben a lo que huelen los pueblos,
los estuches de lana,
las camisetas empapadas,
los autorretratos anónimos,
los calendarios atrasados bonitos,
las motocicletas tintadas,
la brisilla que me mece las pestañas,
los aeropuertos apátridas,
los carniceros,
las canicas de gasolina,
y yo
haremos algo único.

jueves, 7 de marzo de 2013

¿Dónde están los murciélagos?


¿Dónde están los murciélagos
cuando se los necesita?

Llevo varias madrugadas
                en mi cueva
cabeza abajo
aleteando palabras inconexas
que ensucian el silencio.
Cómo única respuesta
mi eco molesto y chirriante.

¿Dónde están
los demás murciélagos?

Echo de menos
los murmullos del resto.
Estoy ciego,
pero puedo ver un cielo vacío en mi memoria.
Quiero vuestros gritos,
vuestros desgarros,
vuestros llantos desconsolados,
vuestra compañía imperceptible.
Quiero vuestros versos
ensuciando este silencio
                que me roba la estrellas que guardé
para momentos como este.

¿Dónde están?

Estoy ciego
pero puedo ver un poema vacío
aleteando silencios en mi paladar.
Y me siento sucio
y lleno.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Nueve versos



Nueve versos
no me dan, ni por asomo,
para explicarle al mundo
que las limitaciones del lenguaje
que nos enseñaron
son de tales dimensiones
que seremos incapaces
de relatar con fidelidad
un simple sueño.

martes, 5 de marzo de 2013

Descuartizando unicornios


Sigilosamente
descuartizo los unicornios de mi dormitorio,
sonriendo por dentro.

Llevo siglos esperando
que un hada venga a verme
y se abra de piernas en mi cama
para lamerle las alas a solas,
pero parece que todas se suicidaron en masa.

Sigilosamente
realizo autorretratos hiperrealistas
en los azulejos del baño
mientras me masturbo haciendo memoria.
Ya no puedo imaginar pornográficos encuentros con mi farmacéutica,
sólo recuerdo
y al final, el semen
se mezcla con mis lágrimas.

Sólo,
en silencio,
sintiendo sólo lo tangible,
con los pies en el suelo,
descuartizando unicornios,
volviéndome cuerdo,
cuerdo, pero muerto por dentro.

lunes, 4 de marzo de 2013

Hachazos al viento


He llenado de hachazos el viento
buscando mi destino.
No me quedan ya balas en la recámara
pero tengo los bolsillos
llenos de piedras
para reventar las vidrieras de los templos del miedo.

¡Cómo canta la oscuridad!
¡Cómo ruge!
He oído sirenas
menos atrayentes que el fracaso.
Nos enseñan,
                sí,
nos enseñan
                a perder
una
                y otra
                               y otra vez
y otra,                                                 
venga
otra
y otra
y lamentarse
y no a aprender.
Sí,
nos enseñan a asumir el fracaso
como parte constituyente del ser.
“Eres bueno”
dicen tus progenitores
mientras esculpen un oscuro bosque endemoniado
en el lienzo del futuro.

Mira cómo bailo.
                                                               ¡Siéntate y estudia, hijo de puta!
Cuando ya no tengas piernas
y un árbol muerto te cuelgue de los labios
vomitarás todos los conocimientos superfluos
sobre la cara de tus nietos.

He llenado de hachazos el viento.
Quiero correr,
pero tengo en la mochila
las ruinas de los sueños
de todos mis antepasados.

¡Cómo grita el abismo!
¡Cómo tira!
Presos desde los tres.
Nos decapitan.
Reticulan nuestros folios blancos,
mutilan las alas de la imaginación,
encadenan nuestra lengua
y construyen marionetas para que muevan los hilos de nuestras muñecas.

Presos.
Lejos de la naturaleza.
Lejos de los sueños, de la realidad,
de la dolorosa verdad que libera las gargantas.

Presos
en un limbo,
del que es mejor no salir
si ya es demasiado tarde.

He llenado de hachazos el viento.
                He llenado de hachazos el viento
para abrirme paso hacia afuera.
                               He llenado de hachazos el viento
en vez de abrirme el pecho y buscar dentro.
                                               He llenado de hachazos el viento
buscando un destino
que he tenido siempre
guardado en el bolsillo.


domingo, 3 de marzo de 2013

Silencio


Silencio, incienso,
cemento.

Mariposas, diagonales,
cordones.

Silencio.

Si el silencio existiera
olería a incienso.

Cemento.

Si las mariposas
fueran geometría
serían diagonales.

Cordones.

Camino de tierra seca,
nata, rueda quemada,
canela, pelusa,
trombón de varas.

Cemento, cordones,
si los olores sonaran
existiría el silencio.