viernes, 5 de abril de 2013

Ya no necesito


Ya no necesito
la metadona que me dan las jeringuillas ajenas,
porque tengo tu heroína.

Quiero compartir contigo
la aguja, la goma y la cuchara,
quiero compartir el turulo y el papel de plata,
el mono, la gripe, el SIDA.

Ya no necesito
cursillos acelerados de retórica
            para seducir a musas,
ni cortejar con posturitas policromadas
a las damas aladas que danzan con plumas
en las discotecas.

Ya no necesito
rebobinar las manecillas
            para resucitar las horas muertas
sino minutos nonatos
            para navegar contigo al infinito
y que los medios sean siempre un fin.

Ahora lo que quiero
es operarte a corazón abierto
violarte salvajemente
            bajo tu consentimiento
y sentir que siento la necesidad
de no necesitar más
            que saciar tus necesidades.

jueves, 4 de abril de 2013

Los poetas existimos


Los poetas existimos para sufrir,
es nuestro sino.
Yo lo asumo y, como tal,
me lanzo a trazar palabras desdibujadas
empapadas de una tristeza marina.

Yo pude haber sido escultor
y me la sudaría.
Podría haber sido pintor
y me la sudaría.
Podría incluso no haber sido
y entonces sí que me la sudaría.
Pero soy poeta, sufro,
luego existo.

Y la existencia me aprieta, me estrecha,
arruga las sábanas de la cama de la calma
y no me deja existir.
Cuanto más existo, menos existo.

Pero sigo,
sigo deslizando, sin pensar,
la punta del bolígrafo
como si se tratara de una tara
contradictoria y paradójica
apenas perceptible a primera vista.
Pues sobrevivirá el poema,
no el poeta.

Los poetas existimos
para no existir.

miércoles, 3 de abril de 2013

Tu incandescencia azul celeste


Tu incandescencia azul celeste,
tus ojos girasoles locos,
            (lunas devorando galaxias).
Tu boca supernova de hormonas,
tu espalda catarata de seda y vino tinto,
tu voz sobredosis de pica-pica,
            (violines respirando semifusas).
Tu pelo, tu pintura,
tu danza, tu música,
tu misterio desasosiego de la niebla,
tu incandescencia azul celeste,
tus exóticos rasgos selenitas,
            (humo blanco encadenando al caos),
tus ojos,
            faros de bombillas negras
                        iluminando esta bóveda de luz
                                   azul celeste
que se disfraza de ti,
que me disfraza de idiota
y mis palabras camicaces ciegos
            (nubarrones orinando Duralex)
te alejan de mí
            empapada de naranja.

lunes, 1 de abril de 2013

Complejidad barroca del folio en blanco


Tengo tiestos en las palabras
y librerías en las ingles
desde que te fuiste.
¡Oh, dolor agudo de tercio pelo!
¡Oh, desasosiego convulso de cementerio!

Estoy cansado de pasar el polvo
                anfetamínico
buscando moléculas de ti,
estoy cansado de dormir durante horas
y soñar continuamente con tu hueco.
Estoy seco
de pensar activamente en ti.

Ya no hay ofertas en el súper
ni cromatismos en la naturaleza.
Todos los días son martes 24 de Marzo
y las mariposas
arrojan cócteles molotov contra las sucursales de mis ojos.
¡Oh, soledad vacía de coliseo!
¡Oh, ironía macabra de catecismo!

Ahora
tengo tiestos en las palabras
y los riego religiosamente cada día
para crear un bosque
                en que perderme.
Ahora
tengo librerías en las ingles
abarrotadas de aburridísimos ensayos
                sobre la melancolía.
¡Oh, complejidad barroca del folio en blanco!

Y cuando estabas a mi lado,
sencillamente, oh, vil paradoja,
ni siquiera pensaba en ti.

domingo, 31 de marzo de 2013

Arcadas


Arcadas.

Tengo mucha tinta en el estómago.
Mente en blanco, alma negra,
tornillos oxidados en el pecho.
Odio, ¿amor?, odio.
Granadas de mano en las pupilas
y en las palabras caracolas sordas.
Quiero acariciarte, olerte, morderte,
                arañarte, golpearte, descuartizarte.
Quiero irme de mí.

Arcadas.

Ayer  tendíamos lavadoras de miseria
en cordones de oro
y nos bastaba con medio rayito de sol.
Ayer estábamos de revuelta
y matábamos de risa a los sauces.
Ayer…
Hoy
te miro y deforesto una montaña.

Arcadas.

Todos mis muros se derrumban
                una y otra vez.
A la mierda!
Ya no necesito caparazones,
                               ¡que venga el mundo!
Aquí estoy
a pecho descubierto
                y los nudillos cargados de veneno.
No puedo resetearme otra vez más.
                               Quiero irme de mí,
                                               Quiero que te vayas de mí.
                                                               Quiero irme de ti.
Déjame volar,
aunque sea encadenado a mi conciencia.
Razón, ¿instinto?, razón.
La razón encadenada
cede sus armas al instinto
y le invita a reventar las normas;
el instinto encadenado
pide consejo a la razón
y los dos se pudren al unísono                  en su propia tela de araña.
(Bonita fábula sin moraleja).
No tengo la llave,
ni siquiera sé cuál es la puerta.
                TENGO QUE VIVIR
Tengo que salir de este rincón oscuro,
empuñar mi machete,
                                               soltar el boli,
y apuñalar a mis fantasmas,
a todos,                               a destajo,
salir al abismo y                                                               saltar,
y pintarme de blanco,
y cederle al destino la paleta de colores
y soltar el boli
                soltar el boli
                               soltar el boli
.

sábado, 30 de marzo de 2013

Querer correr


Querer correr
no es querer caer.
Querer volar
no es querer caer.
Querer caer
no es querer dar pena.
Querer agradar
no es querer querer.
Querer querer
no es querer.
Querer querer es quedarse quieto
y quedarse quieto
no es nada.

miércoles, 27 de marzo de 2013

El mundo necesita poesía


El mundo necesita poesía.

El mundo necesita
sugerencia y abstracción.
Necesita caricias de canela,
vino tinto
y marihuana.

El mundo necesita
la electricidad de las miradas anónimas
que se cruzan en las bibliotecas.

El mundo
necesita parecerse más
a unos ojos con vértigo
                que piden gravedad
                               al filo del abismo
                                               de unos labios húmedos.

El mundo necesita sincronizar la revolución
                y los orgasmos
y no los horarios y las agujas del reloj.

El mundo necesita paz en los hogares
y guerrillas
para recuperar los parques.

El mundo
necesita palabras como cabezas nucleares
para reventar los cimientos de esta ética obsoleta.
Necesita espíritu
y no caretas, maquillaje y músculos de acero.
Menos hiperrealismo y más imaginación.

El mundo necesita sensibilidad,
escalofríos,
mariposas estomacales
                que tomen las riendas de tu vida durante una tarde.

El mundo
ya no necesita unos papeles de colores
que te digan cuánto tienes.
Necesita profecías
no profetas.

El mundo
                ni siquiera
necesita poetas.
El mundo
necesita