martes, 6 de agosto de 2013

Pensar

I

Pensar.
Pensar.
Pensar.
Pensar, hablar, pensar, pensar.
Pensar.
Centrifugar el ojo del huracán.
Pensar.
Pensar, mirar, no ver, desenfocar.
Pensar.
Parar la máquina que late
paralelamente al latido de la tierra.
Pensar en no pensar.
Pensar en no pensar.
No, pensar.

II

Fluir.
Fluir.
Fluir, …
Hablar, reír, jugar,
                amar desesperadamente.
Fluir, correr.
Deslizarse por la ladera de hielo.
Pensar.
Pensar en fluir.
Pensar.
Pensar.
Pensar.
Pensar.

III

Hablar. Pensar.
Fluir.
Dejarse caer desde lo alto.
No pensar.
No pensar.

No.

sábado, 3 de agosto de 2013

Agosto

Mujeres bailando con serpientes,
pendientes de pétalos de luna en sus lóbulos,
clavicordio,
cálida brisa azul,
un aroma que recorre vértebras
y tras la cortina de seda y lentejuelas
muere una tarde de canela.

Agosto
es una sombra resplandeciente
                encinta de un invierno eterno
que avanza bordando plata en las pupilas
sentado en una mecedora de asfalto.

Paz.

Fuera, los tejados están mojados de veneno.

Paz.

Aquí la suavidad empaña las ventanas
y las lágrimas se visten de rivera.

Fuera, los tejados están encharcados del veneno.

Aquí no.

Fuera.

Están haciendo estragos las goteras.

Paz.

domingo, 28 de julio de 2013

Siempre se renace

Siempre se renace.
No importa la edad.
No importa el espejo.
No importa el espejo.
No importa la edad.
Siempre se renace.

Pendular.
Pendular y circular.

Siempre se renace.
No importa la profundidad de las heridas.
No importan siquiera las cicatrices.
No importan los espejos rotos.
A las heridas siempre les importa
importar a la profundidad de los espejos.
Las cicatrices rotas no importan.
Se renace siempre.

He visto la sombra del abismo.
He visto la nada más absoluta. El miedo.
He rozado con la punta de la lengua la manzana envenenada.
He descuartizado la palabra desencanto.
                Encanto. Des. Ese canto.

Pendular.
Todo va continuamente alejándose de algo
lo más posible
para poder volver a juntarse de nuevo.
Con más fuerza.

Siempre se renace.
Sacar la cabeza del cascarón. Sacar los brazos. El cuerpo.
O bien seguir matando el tiempo mientras me mata el espejo.
El cuerpo, los brazos y la cabeza engullidos por el cascarón.

Circular.
Nada llegó a comenzar nunca.

Renacer es inhalar luz.
Pero para renacer
Es necesario morir primero.
Renacer es exhalar luz.

Circular, pendular.

Renacer
exige,
como requisito indispensable,
asesinar a los espejos.
Asesinar a los espejos,
como requisito indispensable,
exige
renacer.

Nada llegó a terminar nunca.

jueves, 11 de julio de 2013

Despierto

Despierto del letargo
en que me ha sumido tu cuello.
Despierto y levanto el vuelo.
Ya he destartalado demasiados sueños
ya he olvidado mi oficio y mis vicios
                por culpa de tus orificios.

Despierto del letargo.
Quedarme enredado en tu pelo
es un lujo tan caro que no se paga con dinero.
Despierto,
escapo de la quietud de tus sábanas,
                maleza perfecta para evadirse de la luz.
Deshago la maleta
                donde sólo habitaban piedras y ropa vieja
para emprender el viaje de vuelta
                vacío de estorbos.

Estoy despierto.
Ahora llevo yo la batuta
de la orquesta
que interpreta mis siestas,
mis desvelos,
mis congresos en camas ajenas,
mis deseos,
que interpreta sin partitura
melodías efímeras que ensordecen al tiempo.

Estoy despierto
porque es la única manera
de poder vivir mis sueños.

domingo, 7 de julio de 2013

Acuerdo

El nudo que entrelaza
tus ojos y los míos
no se deshace ni con los dientes,
¡joder!
y la luna no deja
de dibujar tu cuerpo
en cada reflejo
y me miro, te miro, te miras
nos miramos
y las miradas fornican como locomotoras en celo
y tu boca es una avispa camicace cargada de veneno
y mi labio superior
tiene cuatro corazones taquicárdicos
que palpitan para no parar de percibir tu parpadeo.
Que tus pestañas son pistilos
polinizados de polvo de estrellas
y mi nariz
es una abeja obrera en primavera.

Pero tú,
intoxicada de prosa,
quieres, sencillamente,
echar un polvo,
y yo,
intoxicado de celo abierto,
acepto el acuerdo.

jueves, 27 de junio de 2013

Carpe Diem o Evasión

Sobrevivir
es una tarea
que nos aparta de vivir.

Vivir es caminar,
no llegar.
Llegar,
para descansar y seguir más fuerte,
no parar.
Retroceder
para coger carrerilla.
Saltar, para volar,
pr el placer de saltar
y caer
suavemente
para rodar.

Vivir
es sentir lo que vive
a nuestro alrededor,
pero también,
vivir es evasión.
Carpe Diem
no es evasión,
pero es vivir.

Carpe Diem
para evadirse de la evasión
o
evasión por disfrutar de la evasión.

Sobrevivir
no es vivir por encima,
es más pequeño,
pero no es una opción.
Sobrevivir
no es pisar, ni esconderse,
ni planear una estrategia de mercado.
Es algo incosnciente.
Es instinto.

Vivir es lo cosnciente,
vivir,
es dejar que lo abstracto
y lo tangible
penetren en el alma
y nos afecte.
Vivir no es ir con máscara,
caparazón
o con un tanque acorazado,
eso es infravivir
o vivir muerto.

Y la evasión
es recargar el espíritu,
no vivir,
pero tampoco estar muerto.
Es viajar y dejar de lado el presente por un momento.

Evasión es descanso
reflexión y orgasmo.
Es dejar de vivir
para sobrevivir


Y sobrevivir es una tarea que nos aparta de vivir.

viernes, 21 de junio de 2013

Sólo los locos

Sólo los locos
pueden asegurar con certeza
estar cuerdos.

Sólo los locos.

Sólo los locos apartan del camino
las piedras en las que tropiezan.
Sólo los locos
saben lo imperfecta que es la perfección,
sólo ellos
saben poner en duda el sentido común,
                desordenar el tiempo,
                               perder la partida para poder ganar.

Sólo los locos.

Sólo los locos colocan
deliberadamente las piedras otra vez en el camino
por el puro placer de tropezar de nuevo.
Sólo los locos vuelven a empezar
con la pasión de los niños
aquellas empresas que dejaron a medias.
Sólo los locos
toman las riendas de sus instintos animales
para cabalgar hasta estrellarse con el horizonte.

Sólo los cuerdos tienen miedo.
Sólo los locos se vuelven locos por lamerle las heridas a otros locos.
Sólo los cuerdos están muertos.
Sólo los locos viven adrede
                y arriesgan la vida
                               para no volverse cuerdos.

Sólo los cuerdos
están locos.