sábado, 28 de marzo de 2015

Las intersecciones

En las intersecciones de las baldosas
habita la realidad.
Allí no puede llegar cualquiera.

Cuanto más se afanan en limpiar las aceras
más realidad se aglutina en las esquinas.
Sólo los perros saben
a qué todo pertenecieron
las moléculas que ahora
forman este nada negro.
La multidireccionalidad del caos
ordenó la naturaleza por colores.

La realidad habita en las intersecciones.

Ni siquiera la lluvia es capaz
de arrastrar la roña
que impertérrita observa
la artificialidad de la limpieza.

Allí no puede llegar cualquiera.

Los artistas intentan imitar la realidad
ensuciando de prosa los poemas,
de hiperrealismo los autorretratos
sin darse cuenta de que la suciedad
fue primero, y cualquier intento
de ensuciar no hace más que limpiar
y todo esfuerzo por crear es inútil.

La realidad está en el espacio
que dejan lo visible y lo visible.
No es todo lo invisible lo real
ni todo lo real es invisible
pero es artificio aquello
que trata de ocultar lo falso
y aquello que trata de omitir
lo que no puede verse.

En las intersecciones vivimos
y todo lo demás
es lo de menos.

viernes, 27 de marzo de 2015

Nada tiene arreglo

Nada tiene arreglo.
Soy como soy.

Cualquier intento de cambio es reafirmante,
cualquier escapatoria una jaula.

Soy lo que soy.

Primero fui sólo lo que era,
ahora soy aquello más lo que soy;
el continuo plagio de mi mismo.
La enredadera por la que trepo
es horizontal.

Soy pero no soy. Nada tiene arreglo.

Soy lo que dicen que soy,
soy lo que permito que digan que soy.

Nada tiene arreglo;
nunca seré lo que pretendo llegar a ser
porque nunca pretenderé llegar a ser lo que no soy.
Lo sé, por tanto no soy.

Soy como soy
pero soy lo que aparento ser, no lo que soy
y es esto lo que me hace ser lo que soy;
laberíntico tablero de dados blancos,
soy la bicicleta que pedaleo.
Nada tiene arreglo.

Siempre fui lo que seré;
un ser roto con arreglo a mí.

martes, 3 de marzo de 2015

Las cosas importantes

He vuelto a mancillar con poesía
el cuaderno de las cosas importantes.

Ahora ya no sirve.

Las páginas en blanco
exigen calladas ser violadas;
versos que quizá nadie leerá.

El cuaderno es feo y de publicidad,
quizá por esto lo maltrato con más libertad,
con menos culpa,
quizá por eso lo utilizo
para las cosas importantes;
quehaceres que quizá nadie hará.

He vuelto a dejar sin usar
el cuaderno de la poesía.
Quizá por esto me maltrato
con más libertad y menos culpa.
Quizá por esto me utilizo
para las cosas importantes.

Ahora ya no sirvo.

lunes, 2 de marzo de 2015

Los lunes

Los lunes son
para sembrar manzanas,
arriar el viento, levar el suelo.
Los lunes
desangran a las margaritas
y en los estancos hay de todo.
Las gatas suelen, los lunes,
ronronear más cerca de la cara,
la leche caliente es ocre.
Los lunes despellejan imaginación,
mutilan relojes y balones.
Los lunes no sucumben al martes,
ni al jueves, si no quieren.
Los lunes escampa el sueño
                al despertar,
la luna dice ser otra persona
y los lobos
aúllan a su propio reflejo en el arroyo.

Los lunes rascan la ventana
con el periódico impoluto en la boca,
las esquinas son más rectas
y las palabras son cauces sin agua.
Los lunes pesa menos la maleta
y más el recuerdo de mañana.
Las hormigas no distinguen los lunes
de una pipa de girasol
y una cuerda de peonza gime
al fondo de un cajón del escritorio.
Los lunes todo es más real
y menos auténtico,
los pijamas son disfraz,
la raya al medio silvestre.
El sol fabrica instantes, los envasa
y los arroja sin mirar
al contenedor orgánico.
Los lunes, los poetas escriben sin musa
y le gritan versos antagónicos
a su propio reflejo agónico y mudo
en el arroyo.

lunes, 16 de febrero de 2015

Más que arena

No soy más que arena
esparciendo mis granos por las ciudades.

Un gran desierto, nómada, que se expande
pero en mi centro
cada vez quedan menos granos.

Y cada vez que más grande, más pequeño.

Voy dejando mi huella en los caminos
donde otros dejarán la suya,
desertizando las avenidas y los callejones.

No soy más que arena.
No soy menos cuanto más pierdo.

Es el viento mi cómplice o quizá el primer
                                                           culpable,
porque no soy más que arena quieta
que se expande, y sueña con ser viento que,
quieto por estar en todas partes, mueva
los desiertos. Sueño con el sueño
porque en el sueño no soy yo, y sí lo soy.

En el sueño puedo ser más que arena,
sueño con ser más que eso, sueño con el sueño,
sueño con ser yo soñando con no serlo.

Desierto en movimiento que no avanza,
desierto quieto que sueña con ser viento.

jueves, 12 de febrero de 2015

Pequeño

Me siento pequeño
cuando me ven por dentro,
y me visto de gigante.

Me siento pequeño,
Indefenso, impotente, vulnerable,
en pelotas,
cuando me acusan,
sin jucio previo,
las ametralladoras de
las pupilas amigas
cargadas de balas de venganza.

Me siento un insecto
si me miran bajo los felpudos
me siento absurdo, gilipollas,
continuamente fustigado
por las pestañas
que son los látigos de los cobardes.
Pero el cobarde
aquí
soy yo
porque aún sabiéndome inocente,
finjo serlo,
no lo soy realmente
y alimento con mi carne
a las alimañas de la ficción
que ya es real.

domingo, 25 de enero de 2015

Deshacer el bordado

Es difícil deshacer el bordado de la piel.
Hilo a hilo
desdibujando las rosas,
los nombres, las hostias.
Hilo a hilo
tirando, sacando,
manchándolo todo de sangre.
Hilo a hilo
hasta que no quede nada.
Entonces se ve todo:
Heridas con forma de rosas,
de nombres, de hostias.

Es difícil soportar el dolor
y desinfectarlas.
Una a una
hasta que sólo queden cicatrices
con forma de rosas, de nombres,
de hostias,
cicatrices imborrables
que persisten pese a todo.

Es difícil deshacer lo deshecho,
olvidar
lo que nunca sucedió.