jueves, 4 de enero de 2018

Usted

¿
Usted me puede decir a quién le pertenece.
Usted me puede decir si aquel le pertenece a usted
a su vez, y al tiempo también se pertenecen
entre ustedes las veces que no se acercan.
Usted me puede decir si le cerca quien le pertenece,.
Usted me puede decir si le cerca usted a aquel
a su vez, y al tiempo también se cercan
entre ustedes las veces que no son presentes.
Usted me puede decir si le miente quien le cerca.
Usted me puede decir si le miente usted a aquel
a su vez, y al tiempo también se mienten
entre ustedes las veces que no se ven.
Usted me puede decir si le ama quien no le ve.
Usted me puede decir si le ama usted sin ver
a su vez, y al tiempo no ven que no se aman
entre ustedes las veces que se pertenecen.
?

miércoles, 3 de enero de 2018

Lenta y rigurosa

He desayunado las sobras del olor que dejaste antes de ayer.
Sabes a bossa nova lenta y rigurosamente desacompasada.
Escurro los últimos acordes de mi camisa de colores feliz.
Tengo dos o cinco fotos de tus satélites para después de hoy.

Las aladas horas que vendrán dejarán atrás tu mapa.
No volveré a saber si tu beso era de sobre o casero.
Estas manos, que ahora podrían esculpirte, olvidarán.
Mañana sudaré las últimas toxinas que bebí de tus senos.

Recuérdame tú en la vigila de una noche sin amparo.
Vuelve a saborear estos labios de lobezno herido de nuevo.
Has expuesto lo suficiente tu retina al fondo de la mía.

He desayunado lo que te alimentará hasta primavera.
No volverá nuestra naturaleza a cocinar esta pieza luego.
Ven a ver cómo se va la noche rigurosa y lentamente nueva.

martes, 2 de enero de 2018

Las llaves de la vida

He vuelto a perder las llaves de la vida y me toca dormir fuera.
No pienso escribir un poema.
Me quedo con la manta de la soberbia de saberme sabroso. Me caliento con prosa pero con verso.
No me entiendo.
Elaboro hilos de tinta que ya no salen de bolígrafos. Mis palabras son de tóner.
He perdido las llaves de la vida y estoy mirando la lluvia llegar en agosto. Pero es noviembre.
Vuelvo a castigarme con la idea del yo supremo que no teme atarse al ahora. Ahora sí que dejo deslizar los dedos sobre el teclado sin pausa, sin pienso, sin trigo ni beneficio para el intelecto.
Me extingo.
Sólo soy yesca.
Una nube de verano que aún conservo en el bolsillo quiere mimos y calor para no precipitarse.
Yo no tengo brazos.
He reunido estos cartones para poder pasar la noche mientras hiela adentro.
Sólo soy álamo esperando impávido la hora de sol una tarde de invierno. Hoja seca sobre la boca del volcán volando hacia la salvación gracias al calor de la perdición.
Sólo tengo estos cartones y dos versos finales en lata para llevarme a la boca.
He perdido las llaves de la vida y me quedo a vivir fuera.
No pienso escribir un poema.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Me escribo a mí

Me escribo a mí
Escribo ante mí.
Escribo bajo mi sombra.


Escribo conmigo.
Escribo contra mí.
Escribo de mi horizonte, de mi camino y mi principio.
Escribo desde mí.
Escribo en mi útero.
Escribo entre mis sábanas lavadas.
Escribo hacia mi centro.
Escribo hasta mi umbral.
Escribo para mí.
Escribo por mí.
Escribo según el criterio de mis huevos.
Escribo sin mi existencia.
Escribo so pena de no vida.
Escribo sobre mi luz.
Escribo tras de mí y no puedes verme.

En mí cabe la humanidad entera.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Mis defectos

Dejo de existir
bajo los efectos del hachís,
me empapo de vino, me voy de fuera
a recorrer paraísos preciosos sin fruta
que jamás compartiré
y alquilo la mejor habitación
en un hostal de mierda.


Invierto el tiempo, muerto ante la tele.
Pervierto el tiempo, nublado entre la tela
de un aburridísimo videojuego.


Dejo que me guíe el instinto,
invito a los cuerpos a pasar al mío,
destilo mi veneno silvestre,
me deslizo con las garras
por interrogaciones como espaldas
que quieren saber quién soy,
abro mis puertas a lo bestia,
dejo pasar a cualquiera, cierro
y quedan apresadas dentro
esencias inocentes que morirán de inanición.


Sobrevivo con disfraz de caníbal
y no paso desapercibido por la necedad
de gritar a los cuatro vientos mis excesos.


Me extingo si desisto de ser puro,
no existo si dejo de jugar en sociedad,
antepongo mis intereses a los míos
y pienso luego en todos los demás.


Me dejo llevar por la corriente,
me convierto en dócil tronco a la deriva
de las emociones de quien sea
y sufro enormemente
por lo que de mí puedan pensar.


Sobrevivo con disfraz.
Soy sólo lo que ves por fuera.


Eludo toda responsabilidad del daño,
me baño con la espuma más espesa,
desaparezco y crezco sólo hacia dentro
mientras se me pudre el tallo.


Nunca muestro mi debilidad al fuerte,
soy estalactita de hielo
con un corazón de fuego sin aristas;
sonrisa cínica de gladiador invicto
profundamente herido de muerte
y me dejo devorar el alma,
aunque nunca lo parezca,
por los parásitos de luz que se me posan.


Sobrevivo con disfraz en este carnaval
y paso desapercibido sin necesidad
de ocultar al resto de caníbales mis defectos.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Tornillos

He guardado los tornillos que me sobran
en las bolsas vacías de la droga.


Prueba,
arráncame la antena unas horas
y lame los segundos de nadie que me cuelgan.


No tengo silencio en los bolsillos,
rebúscame en la riñonera.


He olvidado los caramelos
que no pudimos comernos ayer
en el bus que perderé por la mañana.


Venga,
bájate las garras y acaricia mi barba
mientras nuestras hormigas reconstruyen
el túnel de huída.


Ya no tengo cerebro para elaborar excusas,
si me rallo pulso “eject”.


Estoy quemando mis sábanas
para entrar en calor humano
con cualquier recuerdo retocado con tu cara.


Vuela,
me hace libre la estela que dejas,
en ella destilo el antídoto del ego.


No tengo tonterías de adorno
porque he desmontado las estanterías
para entrar en calor animal contigo.


Y he guardado los tornillos que me sobran
en las bolsas vacías de la droga.

Matrix

Suelo desayunar café con humo,
me alimento de ilusión
mientras arrojo los minutos
por el embudo luminoso.


Me alimento de ilusión.


Morpheo está detrás de la persiana
ofreciendo paz o libertad,
como todas las mañanas,
y yo siempre elijo no elegir.


Vivo del aire
delirando en una idea fértil
que nunca encuentra soporte
con que copular.


Me alimento de ilusión.


Bebo de los tubos de escape
y sueño con huir
dormido de pie en la línea circular.


Me suele desvelar la apnea,
me aliento de ilusión
y escupo realidad.


Mañana volverá Morpheo
ofreciéndome verdad u olvido,
yo seguiré firme en mi decisión
de ser un lánguido indeciso.


Me alieno de ilusión,
me uso para el hedonismo
y eludo la responsabilidad
que Dios me encomendó.


Le doy la espalda a mi don,
me alieno de ilusión
y escribo por encargo del público.


Consumo, como, orino, defeco, fornico,
respiro, duermo, me fumo, me bebo y vomito
para poder volver a hacerlo todo de nuevo.


La ilusión es el placebo.
La ilusión es una ilusión.