miércoles, 12 de septiembre de 2018

Me repito


Que digan lo que quieran, me repito,
que piensen lo que quieran, me repito,
que ladren, que rumien, que tiren tierra,
que juzguen, me repito, como quieran.

Me repito que no quise hacer daño,
me repito que no quise hacer barro,
sólo lloví soles sobre la tierra,
sólo fui lunas, me repito, nuevas.

Y me vuelvo a repetir y me daño
porque atiendo a sus berridos de barro
y lluevo lunas llenas en la tierra.

Y nunca quise ser lo que lo quisieran
pero soy lo que ladran, me repito,
pero soy lo que digan, me repito.

viernes, 3 de agosto de 2018

Tiempo y verbos


Tiempo.


Tengo poco tiempo.
Tengo sólo tiempo.
Tengo tiempo y verbos.
Tengo tiempo y verbos y tiestos y sol.
Tengo verbos que han de ser contenidos en verbos.


Tengo porros.

Tengo verbos presos en estos dedos técnicos.
Pero sólo ansias de libertad tengo
pero
no hay          .

Tengo huevos para decir lo que quiero.
Tengo lectores en el hombro cuando escribo.
Tengo censores en el trasero cuando excreto.


Tengo poros.

Basta de ocultar esta sombra que me aturde,
masacrada mi cabeza pide tregua entre sangre,
y esta tristeza nace para poder morir durante:

No tengo contacto con el exterior ni con adentro.
No tengo motor ni trono ni ton ni don ni son ni luz.
No tengo ni lo que poseo ni voz ni red debajo ni paz.

No tengo mucho tiempo.

Sólo tengo tiempo y verbos para averiguar el todo,
la parte es esta pena hecha de yerba seca que no pasté.

Sólo tengo sollozos pero no lloro, no gozo, no como,
amo sin amarme y me amo sin amar y muero un poco.

Loco por no tener nada que ocultar ni vocal prohibida,
loco por la vida que me agita y me hace danzar duro,
loco por el caos puro sin cortar
que me brota en las neuronas,
enamorado de esta espina,
de este aroma salvaje que me sale del centro
y me tira al monte a esperar depredadores.

Soy amante del espacio y desprecio al tiempo,
pero prefiero el recuerdo que la estatua,
prefiero el silencio que la paja,
prefiero los versos que avanzan.

Y me tiro al monte a buscar a quienes esperen,
para darles un verbo activo y un beso,
para que salgan a cazar a quien espere,
hasta que no quede gente en las paradas.

Me tiro al monte a compartir mis migas
aunque ya no tenga tiempo ni ganas,
pero tengo verbos y tiestos y sol y ya no espero.

Tengo sólo verbos ya.

Ya no tengo tiempo.

Dejo sólo espacio

y acción

en el silencio.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Mucha gente triste


Hay mucha gente triste
viendo la tele
por las tardes en España.

Mucha gente triste sin propósito.

Hay cientos de miles
de personas formidables
tirando sus vidas por un tubo.

Cientos de miles de infelices.

Hay millones de pobres
que no tienen televisión
ni estufa en El Planeta.

Millones de pobres sin luz.

Hay muchísimas bicicletas estáticas
capaces de generar luz
para cien viviendas.

Cientos de miles de bicicletas.

Mucha gente triste
que pedaleando podría
alumbrar a millones.

Millones de pobres con tele.

Millones de bicicletas más
para pedalear ante la tele
en toda España, en todo El Planeta.

Millones de pobres con bicicleta.

Miles de millones de pobres con tele
y millones de formidables infelices
pedaleando sentido a su inexistencia.

Mucha gente triste con propósito.

jueves, 26 de julio de 2018

Detrás


Detrás de la ventana no hay nada,
salvo las vibraciones crónicas de las notificaciones.

Debajo del poco tiempo que me doy
hay un paradigmático infinito de luces.

Oculta en el ribete de los ojos al reír
llevas una lluvia violeta de pétalos de loto.

Lo que no recuerdo de ti es lo que aparentas,
ni todas aquellas veces que no te vi.

Entre la pared y la mesilla debe de haber una foto
de nosotros en un campo abierto.

Obviado entre tantos pronombres posesivos
está el amor pastando flores frescas.

A tu lado y al mío no estoy yo ni estás tú,
ni tampoco hay una ausencia que pesa.

En el fondo sé que soy capaz de más
y por eso no termino con un pero.