martes, 9 de abril de 2019

Camicace solitario

“Escribo desde el ascua diminuta
que agoniza en las cenizas
del que fue un incendio inmenso”.
Suso Sudón.

Me cito a mí mismo
porque no necesito una manada.
Salgo a cazar lo que es mío
y comparto las sobras de luz.
Me basto y me sobra el eslogan de la revolución
aprobado en asamblea.

Estoy quemado
de tanta llamarada de palabras vacuas,
de tanto bombardeo informativo,
de las opiniones ciegas de hormigas necias
cargando migas para la reina.
Estoy quemado hasta la médula.

Tiene Dios temor de mí
porque empuño este boli de queroseno,
este mechero de palabras lleno.

¿Quién pudiera vomitar
sobre todas las banderas
y quemarlas luego?

Ya no me causa ni gracia
vuestra cerrazón cerril,
ni soy feliz con mi pequeño hueco de cielo.

Tengo que deforestar
todo el espacio-tiempo
inundado de basura publicitaria
si quiero correr libre con mis hijas.

¡Más madera!

Os advierto,
no hay antidisturbios suficientes,
ni servicio de inteligencia capaz
de parar la furia de mi luz angelical.

Ya no tengo nada que ganar
y todo por perder.

Este poeta kamikaze
no se alía con nadie.
Lobo solitario,
terrorista incendiario
de palabras eficaces como balas de diamante.

Nos quieren divididos en el fondo
y bien juntitos en apariencia.
Quieren individuos raquíticos atemorizados
pero batallamos unidos cada cual en su lugar.

En la hoguera de la soledad
nace el fuego de la rebelión.
Cada mano con su antorcha,
hacemos un infierno comunal.

A mí no me vendan paz de ayer,
dura como estatua heroica
o chiclosa como rendición.

Las palabras son armas de verdad.

El amor es volátil e inflamable
y lo voy dejando en las pupilas
que se posan en mis letras.
Un día rasparé las piedras
y volaremos todos por los aires,
anegando las ciudades
con entrañas y confeti.

A mí no me vendan violencia inútil,
no me vendan odio en conserva
ni verborrea fútil contra feas entelequias.

Yo ardo de amor en cada esquina
y expando la libertad en cada gesto.
Pienso en mí primero y sólo,
para poder amar y estar seguro
de la libertad del otro luego.

¡Más conciencias!

Dame amor dime tonto, idiota.
Estoy elaborando el nuevo mundo
con las cenizas de la necedad más vieja.
Si quieres nos unimos al final,
empuñando cada cual su fusil de luz,
en la primera línea de fuego.

viernes, 1 de febrero de 2019

La poesía está en el aire



Y tabalei, tabalei, tabaleila.

Sé que ahora puedo cantar esta melodía
pero mañana no la recordaré.

Todo es todo el rato una excusa
para no escribir.

Y qué fue de aquel fonema crónico
que sonaba en todos mis poemas.

Renuncio a la letra de musgo
anclada al papel de granito.

Finjo haber entendido los chistes
y me hurgo la nariz si nadie mira.

¡Oh sacrílego verso no perpetuado!
La poesía está en el aire.

De nada sirven vuestras máscaras soberbias,
vuestras excentricidades predecibles,
cuando os imagino masturbándoos
en vuestros escritorios desnudos.

¡Oh poetas antiguos y modernos sabios!
La poesía está en el aire.

Todos esos hipotéticos ojos
ya me están juzgando con fuego.

¿Es que ya no puedo preguntar?

Déjate llevar a cualquier lado
y deja que el aire se lleve la tierra
y deje sólo las palabras.

Mañana ya no estarán estas hadas
para dictar este ahora tan nunca
en el que floto.

Silban agudas las campanas frotadas
por nalgas anchas y caras largas.

Váyanse a la nada una mañana de lunes
sin avisar a nadie
a pasear con calma la rabia en el papel
o en la pista de baile.

Váyanse a la mierda a merendar
los jueces homologados de la revolución
y vuelvan ya mañana.

Ya no recuerdo la canción
que tarareé al principio
y todavía no es mañana.

Y tabalei, tabalei, tabaleila.

No puedo cantarla
pero para siempre será literatura.

Sin embargo,
lo más importante,
la melodía,
quedará en el aire,
olvidada,
junto a la poesía.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Deshagan el juicio

Legalicen la guerra.
Deshagan el juicio.


Permitan el avance de la sombra.
No detengan las labores de la araña.
Legalicen el odio y la destrucción.
Deshagan el juicio.


Liberen del yugo al opresor.
No opongan resistencia a los muros.
No combatan el dolor.
Deshagan el juicio.


No censuren la censura.
Den voz al ignorante.
No contradigan las palabras oscuras.
Deshagan el juicio.


Legalicen la mierda y la rabia.
Abran las presas del mal,
deshagan el juicio,
y arranquen las puertas de las casas
para reír surfeando en la riada.

viernes, 26 de octubre de 2018

Cabemos


Cabemos en un grano de luz.

Las vasijas de la mente
no albergan los recuerdos yermos,
            no albergan las derrotas.
Sabes, como yo, que no sabemos
                                   dónde vamos,
que vagamos por el desierto
                                   de la incertidumbre
con la felicidad de un farolillo,
que nos dejamos guiar por brújulas
                                               intangibles.

Cabemos en un jergón de paja,
en una cabina de teléfono,
cabemos en una micra de desprecio de ventanilla.

Venga, dime otra vez que me detestas
para poder vengarme y
mirarte con los ojos de clavar.

Cabemos en un saquito de electrones drogados.

Venga, atrévete a filtrar las interferencias
            y dejar de lado el ritual,
a cortar la cola o el cuello de la pescadilla.

Dime que no estás, que no estamos
en todos los huecos en los que no se cabe.

viernes, 19 de octubre de 2018

Una musa nueva


Eres una luna nueva e iluminas todo el cielo.
Te ocultas tras el teclado y haces nubes de letras.
Yo me empapo mirándote decir y me empano.
Salgo corriendo detrás de tu careta y eras tú.

Eres una musa nueva,
radiante primavera de versos,
flores abren en mi pecho auroras boreales
y como en el éxtasis del éxtasis me elevo y floto.

Eres una luna llena y no te veo,
solo imagino que este aleteo de cóndor
desatará supernovas y no te veo,
y espero y no hago nada más,
sólo huelo el futuro y vuelo.

Eres una luna con la cara oculta hermosa.
Puedo verte por los agujeros de la máscara.
Imagino tus ojos de siempre y te veo.
Eres una musa nueva y entonces eres tú.