jueves, 29 de octubre de 2026

Dame

Harto de odiar,

de este yugo colgado de esta cara

larga,

hasta los pómulos

de estar hasta las cejas

de mierda bien elaborada,

del exquisito regodeo del paladar

en el excremento del miedo,

dulce miedo lelo y gris

que mece esta crisálida,

este quieto ovillo de piel

al borde de la enorme cama.

 

Basta ya de carroña,

dame palabras de cimiento,

me alimento del cadáver de la pena,

me agarro el hueco del ombligo

y rezo a diosas a mi alcance.

 

Dame velos de seda

para el destello negro

que me sale del centro,

velas, un poco de hash

y tiempo vivo

      para resucitar el huerto

que aboné de abandono

      hace dos veranos,

dame rima parasimpática.

 

Basta de lástima helada

con nueces de Macadamia,

le doy asco al caos.

 

Dame pradera, botellón,

dame relámpagos y crín,

quiero la nata en la punta,

la ráfaga de pétalos púrpura

en la cara abrupta de Dios.

 

Cansado de la ruina,

dibujo diagonales y pilares,

dame cemento mineralizado,

impactos, frenesí caliente

      en la boca abierta.

 

Toma.

 

Dame silencio rico

y quítame del tímpano

el zumbido de futuros aguijonados.

 

Toma.

 

Te toca.