jueves, 18 de enero de 2018

Los colores corporativos del amor

Yo sólo visto los colores corporativos del amor
que son ninguno.


Discúlpame si no cumplo todas tus órdenes,
estoy en un proceso espiritual complejo:
busco la sencillez más absoluta sin esfuerzo.
Más bien la encuentro.


Mírate a ti, anda, olvida mi lucha.
Perdona si apostato de todas tus religiones,
le rezo al dios que guardo dentro,
genero mi propio universo y soy magnánimo.


No me tengas en cuenta
que sea capaz de contener las lágrimas
ante tu catártico discurso revolucionario.
No resisto el invierno alimentado del aire.


¿Sabes cuál es mi lucha? Yo tampoco.
La virtud no se luce.


Sólo digo que no me alisto en tu rebaño porque sí.


Y quizá sea un cobarde. Nunca lo sabrás.


Pero trata de entender que no soy un can sumiso,
si no más bien un gatito que sólo quiere mimos
y jugar hasta la noche con un hilo de utopía.


Y, aunque no sea mi objetivo,
si me acaricias, sanas.


Disculpa, sobre todo, mi cinismo
de ser superior que entendió todo.
Pero tú vienes a cambiar mi superficie
y me incomoda tu seguridad
de ser superior que entendió todo.


Ahorita nos hacemos un zumo de naranja
y verás como es naranja,
y no le ponemos azúcar
y verás cómo es de ácido.


Yo sólo puedo ser quien soy.


Sólo puedo ser yo ahora mismo.

Pero mañana te comento quién seré.

viernes, 12 de enero de 2018

No contaba contigo

No contaba contigo.


No contaba con tu canto
ni con que tus notas
me apartaran de la ruta.


No contaba con tu cuento,
con tus títeres efímeros,
no contaba con la risa
anclada a la cometa de mi niño.


No contaba con el laberinto cristalino
de tus ojos felinos
ni con el hilo infinito de conversación;
estanterías eternas de volúmenes en blanco.


No contaba con tu aroma de iridio;
dura droga de la tierra
que eleva mi espíritu.


No contaba con tu quinta marcha
al acercar mi cuello
al abismo adicto de tus fosas
ni con la catarata blanca desbocada
alimentada de las cumbres nevadas
de mi lengua en celo
al filo de tu beso prohibido.


Y no puedo contar contigo
ni cortar tu contrato exclusivo
con el ente que te da calor de nido.


Yo sólo soy sendero de dudas,
amor auténtico de fino vidrio,
aventura sin coraza ni horizonte fijo.


Sólo soy amor puro sin tiempo,
amor eterno sin palabra,
amor en fuga que te espera
con los hilos cosidos a tu cometa
en un escenario itinerante.

lunes, 8 de enero de 2018

Lo

Lo verdaderamente triste
es ver a los niños felices
en los colegios.


Lo más descorazonador
es ver a seres libres celebrar
un puesto de trabajo.


Lo brutal es
el holocausto espiritual
en las iglesias.


Lo más duro es ver
a una señora compadecer
al mendigo del súper.


Lo atroz es el consumo
de irrealidad vaciadora
en los garitos.


Lo profundamente letal
es el veneno de las pantallas
en cualquier lugar.


Lo más repugnante
es la poesía de la belleza
sin soporte.


Lo verdaderamente triste:
ver a los niños felices en los colegios.

jueves, 4 de enero de 2018

Usted

¿
Usted me puede decir a quién le pertenece.
Usted me puede decir si aquel le pertenece a usted
a su vez, y al tiempo también se pertenecen
entre ustedes las veces que no se acercan.
Usted me puede decir si le cerca quien le pertenece,.
Usted me puede decir si le cerca usted a aquel
a su vez, y al tiempo también se cercan
entre ustedes las veces que no son presentes.
Usted me puede decir si le miente quien le cerca.
Usted me puede decir si le miente usted a aquel
a su vez, y al tiempo también se mienten
entre ustedes las veces que no se ven.
Usted me puede decir si le ama quien no le ve.
Usted me puede decir si le ama usted sin ver
a su vez, y al tiempo no ven que no se aman
entre ustedes las veces que se pertenecen.
?

miércoles, 3 de enero de 2018

Lenta y rigurosa

He desayunado las sobras del olor que dejaste antes de ayer.
Sabes a bossa nova lenta y rigurosamente desacompasada.
Escurro los últimos acordes de mi camisa de colores feliz.
Tengo dos o cinco fotos de tus satélites para después de hoy.

Las aladas horas que vendrán dejarán atrás tu mapa.
No volveré a saber si tu beso era de sobre o casero.
Estas manos, que ahora podrían esculpirte, olvidarán.
Mañana sudaré las últimas toxinas que bebí de tus senos.

Recuérdame tú en la vigila de una noche sin amparo.
Vuelve a saborear estos labios de lobezno herido de nuevo.
Has expuesto lo suficiente tu retina al fondo de la mía.

He desayunado lo que te alimentará hasta primavera.
No volverá nuestra naturaleza a cocinar esta pieza luego.
Ven a ver cómo se va la noche rigurosa y lentamente nueva.

martes, 2 de enero de 2018

Las llaves de la vida

He vuelto a perder las llaves de la vida y me toca dormir fuera.
No pienso escribir un poema.
Me quedo con la manta de la soberbia de saberme sabroso. Me caliento con prosa pero con verso.
No me entiendo.
Elaboro hilos de tinta que ya no salen de bolígrafos. Mis palabras son de tóner.
He perdido las llaves de la vida y estoy mirando la lluvia llegar en agosto. Pero es noviembre.
Vuelvo a castigarme con la idea del yo supremo que no teme atarse al ahora. Ahora sí que dejo deslizar los dedos sobre el teclado sin pausa, sin pienso, sin trigo ni beneficio para el intelecto.
Me extingo.
Sólo soy yesca.
Una nube de verano que aún conservo en el bolsillo quiere mimos y calor para no precipitarse.
Yo no tengo brazos.
He reunido estos cartones para poder pasar la noche mientras hiela adentro.
Sólo soy álamo esperando impávido la hora de sol una tarde de invierno. Hoja seca sobre la boca del volcán volando hacia la salvación gracias al calor de la perdición.
Sólo tengo estos cartones y dos versos finales en lata para llevarme a la boca.
He perdido las llaves de la vida y me quedo a vivir fuera.
No pienso escribir un poema.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Me escribo a mí

Me escribo a mí
Escribo ante mí.
Escribo bajo mi sombra.


Escribo conmigo.
Escribo contra mí.
Escribo de mi horizonte, de mi camino y mi principio.
Escribo desde mí.
Escribo en mi útero.
Escribo entre mis sábanas lavadas.
Escribo hacia mi centro.
Escribo hasta mi umbral.
Escribo para mí.
Escribo por mí.
Escribo según el criterio de mis huevos.
Escribo sin mi existencia.
Escribo so pena de no vida.
Escribo sobre mi luz.
Escribo tras de mí y no puedes verme.

En mí cabe la humanidad entera.